El perfeccionamiento de los materiales para la impresión 3D odontológica expande significativamente las posibilidades de fabricación de restauraciones temporales y construcciones prostodóncicas personalizadas directamente en la clínica. El espectro de aplicación incluye tanto prótesis fijas removibles temporales como permanentes, construcciones removibles, guías quirúrgicas, cucharillas individuales y alineadores — sin embargo, la ventaja fundamental sigue siendo la velocidad de fabricación, inalcanzable con métodos sustractivos.
Potencial clínico y aspectos de la ciencia de materiales
La introducción de tecnologías CAD/CAM en odontología está orientada a aumentar la eficiencia del trabajo y reducir costos sin detrimento de la calidad del tratamiento. Asimismo, los datos sobre materiales impresos en 3D siguen siendo incompletos: los estudios in vitro revelan diferencias dependientes del material en dureza superficial, tenacidad al impacto y resistencia a la flexión entre la producción digital y tradicional de bases de prótesis. Esto señala el papel crítico de la selección del material y el post-procesamiento en la evaluación de nuevas soluciones.
Ejemplo clínico: placa removible parcial temporal
En una paciente de 25 años con ausencia del diente #36 se planeaba implantación, pero antes de completar la osteointegración se requería una restauración temporal. Se fabricó una placa removible parcial flexible: la base y la corona se diseñaron por separado en Medit Design, reproduciéndose la anatomía del molar mediante espejo del antagonista contralateral. Se observó que el procesamiento prolongado con alcohol reduce la resistencia adhesiva entre el material impreso y el cemento, por lo que se utilizó un limpiador libre de alcohol. Los componentes se fijaron con cemento de doble curado, seguido de fotopolimerización y polimerización final antes de la entrega a la paciente.
Retenedor provisional como medida de seguridad
Al extraer el diente #22 con implantación simultánea en una paciente de 38 años, se fabricó previamente un retenedor impreso en 3D en caso de que no se lograra la estabilidad primaria del implante. Esta medida de precaución es especialmente relevante, ya que los datos a largo plazo sobre biocompatibilidad de alineadores y retenedores impresos siguen siendo limitados, aunque estas construcciones poseen mayor precisión en comparación con análogos termomoldeables. El retenedor se diseñó con un espesor de 0,8 mm y tolerancias de 0,1 mm, ubicándose los apoyos solo en los bordes según las instrucciones del fabricante. Después de la impresión y polimerización final en atmósfera de protección con nitrógeno, se formó un pontíco de composite en la superficie oclusal para restaurar la estética en el período de transición.
Conclusión
A pesar del progreso en materiales y software, los principios básicos de la restauración dental permanecen invariables — solo se transforman los métodos de su realización. Ambos casos descritos demostraron que un software CAD simple y la impresión 3D intracabinet proporciona resultados de calidad en situaciones clínicas comparativamente no estándar, abriendo perspectivas para la optimización posterior de los procesos de trabajo y los resultados del tratamiento.

