«Póngase primero su propia mascarilla de oxígeno»: cómo me cuido para poder cuidar de los demás

Autora: Annie Koehne, DMD
Dentista en un Centro de Salud Comunitario Federalmente Calificado (FQHC), Bloomington, Illinois
Graduada de la Facultad de Medicina Dental de la Universidad Midwestern – Illinois

Annie Koehne, doctora en odontología

He escuchado incontables veces la frase de la instrucción prevuelo —»primero póngase su propia mascarilla de oxígeno, luego ayude a los demás»—, especialmente cuando se habla del estrés en la profesión dental. Esta metáfora realmente tiene sentido. Pero la realidad es que priorizarse a uno mismo es mucho más difícil de lo que suena en teoría.

Los dentistas nos dedicamos cada día al cuidado de los pacientes, a menudo descuidando el autocuidado constante que nosotros mismos necesitamos. Al inicio de mi trayectoria profesional, comprendí bastante rápido que equilibrar la vida personal y la práctica clínica requiere un enorme desgaste emocional. Al final de la jornada laboral, uno puede sentirse completamente agotado — no físicamente, sino emocionalmente.

El autocuidado no es una sola decisión, sino un sistema

Con el tiempo, he llegado a la conclusión de que no existe una única respuesta universal a cómo «ponerse primero la mascarilla de oxígeno». El autocuidado es un proceso complejo y dinámico. Requiere ampliar constantemente nuestro «kit de herramientas» y mantener un diálogo honesto con nosotros mismos sobre nuestras propias necesidades.

Los pasatiempos como forma de resetearse

Una de mis formas de autocuidado son los pasatiempos. Después de terminar la escuela de odontología, descubrí para mí misma el mundo de los rompecabezas. Esta actividad simple, casi mecánica, me ayuda a relajarme después del trabajo.

Al armar un rompecabezas, desvío mi atención de las decisiones clínicas, los pacientes y la documentación hacia algo neutral. Esto me permite «darle un descanso a mi mente» después de salir de la clínica. Este pequeño ritual se ha convertido en una parte importante de mi recuperación diaria.

El apoyo siempre está a mano

Otro recurso crucial es el acceso a apoyo psicológico a través de la aplicación Talkspace Go, que utilizo de forma gratuita como miembro de la Asociación Dental Americana.

La aplicación me ayuda a ser más consciente de mi tiempo y estado emocional. No importa dónde me encuentre —entre consultas, en la tienda o en casa — , puedo abrir la app y dedicarme unos minutos.

Los recursos están organizados de manera práctica por temas, por lo que es fácil encontrar justo lo que se necesita en un momento dado. Mis favoritos son las prácticas de respiración guiada. En esos días en los que todo parece salir mal e incluso una respiración profunda parece difícil, dos minutos de respiración dirigida suelen ser suficientes para recuperar el control de mi estado.

Cuidar de uno mismo es cuidar a los pacientes

Practicar el autocuidado me ayuda a preservar mi salud mental y resiliencia. Y, por ende, a ser más atenta, empática y profesional en mi trabajo con los pacientes. Pero, igual de importante, me ayuda a ser mejor para mí misma.

En una profesión donde constantemente damos, el autocuidado no es un lujo ni egoísmo. Es una condición esencial para una práctica clínica duradera, resiliente y humana.

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