Una investigación reciente de científicos del King’s College London demuestra que seguir una dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y aceite de oliva, puede reducir la gravedad de la periodontitis y disminuir la inflamación sistémica. Al mismo tiempo, limitar el consumo de carne roja y procesada se asocia con mejores resultados periodontales.
Diseño del estudio
El estudio fue transversal e incluyó a 195 pacientes diagnosticados con periodontitis en estadio III–IV. Los participantes proporcionaron información sobre sus hábitos alimentarios, se sometieron a un examen periodontal y a un análisis de sangre para biomarcadores inflamatorios. El objetivo principal era evaluar la asociación entre la dieta y la gravedad de la enfermedad periodontal.
Resultados principales
- Una alta adherencia a la dieta mediterránea se asoció con una menor severidad de la periodontitis, reducción en la profundidad de las bolsas periodontales, menor pérdida de inserción gingival y una mejora general en la condición de los tejidos periodontales.
- Los datos serológicos mostraron un aumento en los niveles de interleucina-6 (IL-6) en pacientes con periodontitis severa. La IL-6 es una citoquina proinflamatoria asociada con la destrucción tisular y también con enfermedades sistémicas, como patologías cardiovasculares y diabetes.
- La proteína C-reactiva (hsCRP), después de ajustar por factores de confusión, no mostró una correlación fuerte con la gravedad de la enfermedad, lo que sugiere la especificidad de la IL-6 como biomarcador de actividad inflamatoria.
- El consumo frecuente de alimentos de origen vegetal se asoció inversamente con los marcadores sistémicos de inflamación, mientras que el consumo regular de carne roja se relacionó con una periodontitis más severa.
Significado clínico
Los datos del estudio refuerzan la creciente comprensión de la nutrición como un factor modificable en la salud periodontal. La dieta mediterránea, conocida por sus efectos cardioprotectores y neuroprotectores, ahora demuestra un potencial papel protector contra la destrucción periodontal. Por el contrario, las dietas ricas en grasas saturadas y proteínas animales promueven el estrés oxidativo y el desequilibrio de la microbiota, lo que puede acelerar la progresión de la periodontitis.
Conclusión
Adherirse a un patrón dietético mediterráneo puede convertirse en parte de una estrategia integral para la prevención y tratamiento de formas severas de periodontitis, reduciendo la inflamación local y sistémica. Estos hallazgos respaldan la integración de consejos nutricionales en la práctica clínica de odontólogos y periodoncistas.

